¿Comprende Bitcoin una concepción de la naturaleza humana? II

El fuego como mundo pequeño.

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(El mundo antes de nacer
En los portales del tiempo
Tuvo que ponerse a arder)

Escrito por @laurdimbre

En la anterior entrada señalábamos que un instrumento (el ejemplo que poníamos era el de un bifaz, por ofrecer una imagen simplificada de lo que significan los instrumentos) se convierte en un mundo pequeño que ordena nuestras acciones, pero esto ocurre solo cuando se conserva sistemáticamente esos instrumentos, entonces se convierten en norma de conducta o comportamiento. Los problemas que la naturaleza, como lo exterior que amenaza al ser humano, plantea a cada momento encuentran su referencia inmediata, su planteamiento, en ese útil conservado que es la norma que indica qué hacer, qué no hacer, y cómo hacer, y cómo no hacer. Pero ha de entenderse que la prueba efectiva de que aquello es útil la proporciona la exterioridad, la naturaleza, la acción siempre novedosa, planteando problemas que en cada caso hay que resolver. Sin embargo, su uso efectivo no adquiere consistencia sólo porque efectivamente ha sido probado “en la naturaleza”, para garantizar la conservación de la comunidad, la consistencia radica en que eso que se ha hecho ha de ser comunicado, representado, simulado, enseñado en el interior de la comunidad, en comunidades del Paleolítico esto se hace inmediatamente. Una comunidad se rige por el principio de realidad en la medida que resuelve aquellos problemas que le permiten durar, permanecer en el tiempo (un problema moral relacionado con la duración es considerar bueno aquello que dura, y no que lo bueno tenga que durar, la bondad moral basada en la duración a nadie se le escapa que puede contener muchas crueldades, pero por eso mismo no ha de confundir que lo moralmente bueno lo sea también desde el punto de vista ético). Pero una comunidad como la que usa los bifaces dedica un tiempo a repetir los movimientos que llevan no sólo a recordar como se usa el bifaz, sino a recordar también cómo se produce y cómo se conserva. La diferencia de las acciones en el seno de una comunidad dirigidas efectivamente a la producción, el uso o la conservación y su simulación no tienen por qué diferenciarse (todos hacen de todo), sin embargo, existe la diferencia (funcional) por el hecho de que la representan agentes distintos. Esta diferencia funcional que una comunidad humana implica es una diferencia de tiempo y espacio: el anciano es capaz de mostrar esas acciones efectivas al joven que no las sabe, la función del anciano es la de anudar esos conocimientos ya que no están garantizados de por sí, necesitan de que ese saber se oficie públicamente, como una suerte de liturgia, no hay ningún misterio en esto, es sólo el resultado de que un conocimiento valioso para la conservación de la comunidad se puede echar a perder, y son los más jóvenes los que pueden echar a perder ese saber.

Otra cosa es que esa comunidad integre cierta competencia en las liturgias o en valores, pero eso sólo ocurrió con la Atenas Clásica y derivado de la competencia interna que los individuos ejercitan en torno a valores guerreros que los mantiene unidos frente a los demás, lo exterior.

Pero esto ocurrió muchos después, el Paleolítico permite imaginar comunidades con producción más simple, no obstante, como hemos señalado ya en la entrada del bifaz, toda sociedad humana incluye el conflicto interno (como pueden tener otros grupos animales), pero representado en instrumentos. En este caso el fuego representa como en el interior de una comunidad, de forma práctica, se introduce esa incertidumbre que supone lo exterior, que hemos llamado naturaleza. El fuego obliga para su conservación acciones constantes que ponen a prueba a la comunidad como la pone a prueba la naturaleza como fuente de energía que tienen que extraer gracias a su tecnología. El fuego señala la elasticidad de las reglas de las normas frente al bifaz que representaría la naturaleza fija de las mismas. Esto está plasmado en el mito de Prometeo que relata Protágoras en el diálogo homónimo de Platón. Prometeo entregó el saber técnico en forma de sabiduría de las artes y fuego, las primeras representan lo que efectivamente hay que alcanzar, el objeto resultante, el fuego representan las acciones efectivas que implican todos los oficios, de hecho casi todos los oficios tienen una relación con el fuego de manera más o menos directa.

Se ha de advertir que el fuego antes de ser producido sólo pudo ser conservado, lo que pone de manifiesto que el uso siempre es anterior a la producción y en sentido estricto nunca se ha producido fuego sino que se han conocido mejores usos de elementos vinculados a la naturaleza del fuego que han ayudado a mantenerlo vivo desde su origen. El fuego exige una energía para su conservación que supone un paso más en la conciencia de grupo, de comunidad, de una unidad que no está asegurada sin más, que necesita la participación de toda la comunidad para conservar ese saber que hace posible la supervivencia de la comunidad misma. Los ejemplos del bifaz y el fuego señalan que el mundo pequeño está constituido por acciones realizadas y por realizar que adquieren significado gracias a esos instrumentos que ordenan tales acciones en una lucha contra el tiempo. El orden de esas acciones tiene una estructura (la que muchos antropólogos intentan advertir sin mucho éxito) que ha de ser conservada, y esa estructura ordena a su vez los trabajos y los días de la comunidad. Es fácil advertir como el fuego amplía ese tiempo y espacio de la comunidad aportando calor, luz. Mientras que un bifaz cuando no se usa es un recordatorio de lo que es y exige unas pocas acciones para su conservación, la naturaleza del fuego consiste en su conservación, es decir, el uso del mismo consiste en ser conservado, podrá luego encontrarse otros usos, pero este primer uso que consiste en su conservación es muy importante para entender como la practica totalidad de tecnologías (al menos en las tecnologías antiguas) depende de la capacidad que se tenga de usar el fuego para llevarlo a ciertas temperaturas o conservarlo en distintos rangos de temperatura, la cantidad de conocimientos que aparecerán con la división del trabajo depende de entender que la naturaleza del fuego consiste en su conservación, en toda su diversidad. Su uso primordial es ser conservado. El ser humano con el fuego se familiariza con la probabilidad, el azar, la información nueva tan difícil de controlar. En una comunidad el saber más importante que hay que mantener y conservar es de este tipo, el de afrontar la incertidumbre. Los instrumentos son lo que recuerda como hacer, la norma misma, la regla del juego.

Las comunidades de este tipo son como jugadores únicos ante la naturaleza, funcionan como individuos, sin embargo, no significa que ese individuo no tenga partes, es individuo como plan, pero se diferencian partes funcionales que ya hemos señalado, y por ello una de las funciones más importantes desde la perspectiva de la conservación de la comunidad es distribuir el conocimiento, actualizar constantemente ese saber que permite durar, el fuego representa un medio y un fin que ahonda en esta función que permite conectar a todos los miembros de la comunidad. Este conocimiento nunca está garantizado, la exterioridad puede presentarse en estas comunidades de cuatro formas distintas:
-Primero en forma de naturaleza en tanto que aporta recursos energéticos y materiales para construir útiles.

  • Segundo, el fuego introduce en el seno de la comunidad “en el hogar” la incertidumbre de su conservación.
  • Tercero, la incertidumbre natural que aportan los jóvenes que han de aprender los usos.
  • Cuarto, siempre existe la posibilidad de que se usen esos instrumentos como armas contra los miembros de la comunidad.
    Todo saber debe enfrentarse a esa exterioridad (que también puede llamarse naturaleza) y ese saber está representado por esos mismos instrumentos. Los límites del pensar y del hacer son los mismos instrumentos. Esos instrumentos son la matriz que expresan, contienen, ese saber. En este tipo de comunidades, la matriz, el instrumento, se confunde con el saber al menos para los que saben inmediatamente lo que hay que saber, por eso pueden convertirse en entidades animadas, divinas. Todos los miembros de la comunidad advierten claramente cuales son sus obligaciones, y están inmediatamente advertidos de ellos, todas las normas que han de saber está ahí, a la vista, y el que no las cumpla será juzgado inmediatamente a luz de la norma que todos ven, con el bifaz o fuego con el que se infringe un daño es con el que se castiga reparando no solamente el daño que se ha hecho a otro miembro sino recordando la necesidad de saber usar lo que da derecho y poder (estas afirmaciones tienen un carácter conjetura y polémico, pero que pretenden ilustrar, sin embargo, los fundamentos de toda acción humana).

Mundo pequeño simula un sistema completo de acciones humanas, pero cualquier sistema técnico es un sistema completo solo en él tienen sentido las acciones que se realizan, sistema significa con-statación. No hay ningún misterio en definir un sistema técnico como sistema completo de acciones humanas, otra cosa es saber cómo de eficiente es ese sistema, la respuesta no puede ser otra que los agentes lo utilicen efectivamente como forma de constatación de cada acción. En el caso del fuego cada acción que se hace para mantener, avivar, el fuego ha de constatarse si efectivamente eso ocurre, la acción queda “registrada” en el saber de los que mantienen ese fuego. Por eso creemos que el modelo de mundo pequeño que propone Bitcoin si tiene algo que ver con la naturaleza humana, el modelo que lo puede explicar es un modelo paleolítico en el que la comunidad es una comunidad de producción, a saber, todos los miembros de la comunidad hacen de todo (1). El objetivo de Bitcoin es, sin embargo, ser útil en una sociedad altamente especializada pero Bitcoin nos recuerda que en esa especialización que viene ocurriendo desde hace 10000 años (2) lo que se ha “olvidado” es cómo se produce consenso, el consenso, aquello que tiene sentido para cualquiera en un sistema técnico sólo lo es eficientemente si hay una observación inmediata (lo que obliga a la honestidad) de los resultados del funcionamiento del sistema técnico, este modelo es el que nos muestra las comunidades de producción del Paleolítico, solamente al final del Paleolítico superior el homo sapiens comienza a hacer algo distinto, pero eso será objeto de otra entrada.

(1) Para entender las características de un mundo pequeño aplicado a Bicoin los artículos de Craig Wright son la mejor fuente, a modo de ejemplo: “Se brinda consenso a toda la red de manera increíblemente eficiente de una manera ultra rápida debido a la formación de un componente gigante en la red que se desarrolla como resultado de un sistema ultra conectado de mundo pequeño” https://craigwright.net/blog/bitcoin-blockchain-tech/the-great-mining-swindle/**

(2) Craig ha señalado esto en otro artículo que puede encontrarse en su página personal: “La verdadera respuesta, la verdadera solución a todos nuestros problemas es hacer lo que hemos estado haciendo durante los últimos 10,000 años: seguir siendo humanos. Inventar cosas nuevas, crear cosas nuevas y formar soluciones.” https://craigwright.net/blog/economics/work-is-infinite/
Lo que defendemos en esta entrada y en la anterior es que es el sistema inmediato de consenso que hay en el Paleolítico sigue funcionando como sistema de consenso después de que haya quedado atrás el Paleolítico, pero en un medio en el que la información no parece permitir esas comunidades de producción (precisamente porque se ha diversificado y especializado), el sistema de consenso inmediato terminan siendo en muchas ocasiones focos de conspiración, contubernio e intentos de control de la acción humana, porque suelen estar en lugares privilegiados respecto de la producción de información del sistema técnico en cuestión. Pero lo que es inevitable es que el modelo de consenso más eficiente radica en la observación inmediata de cada transacción, acción.

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